Fase Empatizar

Al aplicar la fase empatizar, se realizó una encuesta para entender cómo la comunidad manuelista perciben los efectos del sueño en su vida diaria. Donde se evidencio una conexión profunda entre la calidad del sueño y el bienestar general, teniendo temas importantes a considerar como lo fueron:
- Carrera.
- Horas de sueño promedio.
- Rendimiento académico.
Tendiendo en cuenta estos aspectos se puede resaltar la importancia del sueño en diversas áreas de la vida y sugieren que hay una necesidad significativa de recursos y estrategias para mejorar la calidad del sueño y con esto desarrollar soluciones efectivas que aborden los desafíos relacionados con el sueño.
Nikole.
Fase Definir

Al aplicar la fase definir, permite transformar datos en un problema claro y estructurado, facilitando la búsqueda de soluciones efectivas. En este caso, la falta de sueño en estudiantes universitarios impacta negativamente su rendimiento y bienestar, lo que destaca la necesidad de estrategias para mejorar sus hábitos de descanso. A partir de esta definición precisa, se pueden diseñar intervenciones enfocadas en concienciación, ajustes de horarios y apoyo tecnológico para optimizar su calidad de vida.
Sidney.
Percepción general

El sueño desempeña un papel esencial en la memoria, la concentración y la regulación emocional, durante el descanso, el cerebro consolida la información aprendida, lo que favorece el rendimiento cognitivo, la falta de sueño no solo disminuye la capacidad de atención y toma de decisiones, sino que también puede generar estrés, ansiedad y otros problemas emocionales. Aunque se recomienda dormir entre 7 y 9 horas por noche, algunas personas pueden necesitar menos debido a factores genéticos. Para un desempeño óptimo en el estudio y la vida diaria, es fundamental priorizar la calidad del sueño, mantener hábitos saludables y, en caso de dificultades persistentes, acudir a un especialista
Juan David.